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Síndrome de colon irritable – ¡Nuevas esperanzas!

Hace unos días recibí una noticia que me asustó. Un muy buen amigo fue ingresado al hospital de emergencia con una peritonitis aguda que requirió de una intervención inmediata. ¿Resultado? 20 centímetros del intestino grueso removido debido a encontrarse en estado necrótico. Una situación nada envidiable y de hecho, sumamente peligrosa, ya que una peritonitis puede terminal siendo mortal si se pierde el control sobre ella.

El síndrome de colon irritable, que es lo que aqueja a mi amigo, es una enfermedad del sistema digestivo que puede ser muy molesta, no solo por el obvio problema a nivel individual, sino porque también afecta el aspecto social de la vida de la persona que tiene este problema, ya que no es fácil viajar, ir de visitas o vacaciones, y las reuniones sociales pueden ser campos minados. Lo triste de la situación es que 1 de cada 6 personas tiene este problema, por ejemplo, en los estados unidos y en el resto del mundo occidental, la incidencia promedio es del 20% de la población. De manera que es un problema bastante difundido. Para las personas que sufren de este síndrome cualquier fuente de ideas o sugerencias puede ser beneficiosa.

Después de escuchar la noticia sobre mi estimado amigo, se me despertó la curiosidad para averiguar más acerca del asunto y, puesto que la información que encontré es interesante, me decidí compartir acá una pequeña sinopsis de lo que encontré.

Lo que más me llamó la atención durante mi investigación es el vínculo que empieza a ser obvio entre el síndrome de colon irritable (SCI) y lo que en inglés se conoce como SIBO (Small intestine bacterial overgrowth) que se pudiera traducir al español como “crecimiento excesivo de las bacterias del intestino delgado”.

Crecimiento Excesivo de las Bacterias del Intestino Delgado (SIBO)

Básicamente este problema radica en que una gran cantidad de las bacterias que normalmente residen en el intestino grueso, de alguna manera terminan en la parte superior del intestino delgado o duodeno. En esta parte del intestino es que ocurre la mayor parte de la digestión química de los alimentos ingeridos, sin embargo, cuando se sufre del problema de crecimiento excesivo de bacterias o SIBO en esta región, se produce un aumento increíble en la liberación de toxinas, encimas, metano, hidrógeno, dióxido de carbono y otros gases que interrumpen el proceso digestivo, causan intenso malestar físico y hasta pueden dañar el intestino delgado.

En varios estudios se ha visto que las personas con SCI, en por lo menos un 75%, también sufren de SIBO. Pero ¿cuáles son las causas reconocidas de este crecimiento excesivo de bacterias?

Hay varias razones, pero el microbiólogo Norm Robillard hace resaltar las siguientes:

  • Un peristaltismo (movimiento muscular que mueve el quimo por el tracto intestinal) lento
  • Baja acidez estomacal
  • Deficiencia inmunológica
  • Demasiado uso de antibióticos
  • Intoxicación alimentaria
  • Malabsorción de carbohidratos

y asegura que el principal causante en la mayoría de los casos es la malabsorción de los carbohidratos.

¿Cómo funciona esto normalmente?

Digestión Normal de los Carbohidratos

Todo empieza en nuestra boca, donde una enzima llamada amilasa empieza la digestión de los carbohidratos, luego en el estómago, debido al ambiente ácido que tiene, se produce una pausa en la digestión de estos, ya que son digeridos en un ambiente alcalino. Una vez que los carbohidratos llegan al intestino delgado, su digestión se reinicia. El pancreas secreta amilasa pancreatica y los azúcares complejos (polisacáridos) se desdoblan y terminan siendo azúcares sencillos (monosacáridos) que pueden ser fácilmente absorbidos por el duodeno y entran a la corriente sanguínea. Sin embargo, este es el proceso cuando todo funciona correctamente, que es precisamente lo que no ocurre cuando SIBO está presente.

Cuando este exceso de bacterias se encuentra en el duodeno, ellas toman la batuta y atacan los carbohidratos tan pronto como llegan, causando las incomodidades que mencioné arriba.

¿Cómo atacar el problema?

En el mundo de la medicina existe la tendencia de atacar los síntomas del problema con drogas. Lo que en este caso generalmente consiste en antibióticos suministrados de maneras cíclicas. Sin embargo, este método no va a la raíz del problema y, lastimosamente, tan pronto como se detiene, el problema tiende a continuar. ¿Qué se puede hacer entonces?

Malabsorción de Carbohidratos

Según Norm Robillard, si el problema es la malabsorción de distintos tipos de carbohidratos y el hecho de que estos son atacados por la bacterias, entonces si le reducimos el alimento preferido a las bacterias, estas morirán y su presencia en el tracto intestinal regresará a las cantidades normales o, por lo menos, se reducirá, lo que tendrá una incidencia positiva en los síntomas de la enfermedad.

¿Cuál es el alimento preferido de estas bacterias?

Cierto tipo de carbohidratos que no son fáciles de digerir y que por permanecer largo tiempo en el intestino, le dan oportunidad a las bacterias de reproducirse y darse un gran banquete. Esto a su vez aumenta la cantidad de gases y inflamación en el intestino, lo que empeora la absorción de la próxima tanda de carbohidratos ingeridos, dándole a las bacterias más de donde nutrirse y multiplicarse. Un círculo vicioso que solo se puede romper en el único punto que podemos controlar a voluntad, la ingestión de carbohidratos.

Fast Tract Diet

Pero no todos los carbohidratos tienden a causar este problema. Los más culpables son aquellos que tienden más a fermentar en el sistema digestivo, a esto se le llama el “potencial de fermentación de los carbohidratos” y hay una fórmula matemática para calcular este potencial. Lastimosamente no pude encontrar en internet ningún lugar donde se muestre la fórmula específica, de manera que por los momentos, la única forma es mediante conseguir los libros de Norm Robillard que ha hecho este estilo de alimentación popular. Su dieta se llama “Fast Tract Diet”. Sus libros están en mi lista de libros por leer, de manera que todavía no puedo hacer un análisis o resumen de lo que aconseja.

Dieta de Carbohidratos Específicos

Sin embargo, esta no es la única dieta que ataca el potencial de fermentación de los carbohidratos en el intestino. También existe la “dieta de carbohidratos específicos” o SCD por sus siglas en inglés. Esta fue diseñada por Elaine Gottschall, una bioquímica y bióloga de células cuya hija de cuatro años, Judy, manifestó problemas digestivos causados por una colitis ulcerativa. Para hacer corta la historia, después de consultar con muchos doctores, ella encontró uno que se interesó más por lo que la niña comía y menos en tratar de extirparle el colon. Al aplicar este método dietético, la niña se recuperó completamente, lo que motivó a la madre a involucrarse de lleno en el mundo de la nutrición y la bioquímica. Todo esto culminó en la publicación de un libro llamado “Rompiendo el circulo vicioso” que describe e hizo popular la dieta de los carbohidratos específicos o SCD. Para más información en español, puedes visitar esta página.

Low Carb (dieta baja en carbohidratos)

Muchas personas también han tenido éxito con dietas generales bajas en carbohidratos (low carb). Obviamente, si el problema es demasiados carbohidratos en el aparato digestivo, el tener pocos puede ayudar. Sin embargo, parece ser que mucha fibra (algo que irónicamente se recomienda a los pacientes de SCI), especialmente de cierto tipo, aumenta el problema, precisamente porque la fibra normalmente es atacada por las bacterias, y en la dieta low carb, las fibras no son particularmente limitadas. Esto, para algunos, empeora la situación.

Dieta FODMAP

El último método que deseo mencionar que para muchos tiene éxito, es el FODMAP. Esta dieta es muy similar a la “Fast Tract Diet” de Norm Robillard, con la diferencia que la FODMAP permite la ingesta de almidones resistentes que, segun Robillard, es uno de los contribuyentes significativos a la malabsorción y fermentación excesiva de carbohidratos.

¿Qué se puede concluír de todo esto?

Primero, definitivamente la alimentación tiene una incidencia en el caso de muchos pacientes. Luego, dado que el SIBO se encuentra, como promedio, en 3 de cada 4 pacientes de SCI, vale la pena tratarlo directamente. La manera de hacerlo es, más que con antibióticos, con una dieta que “mate de hambre” a las bacterias. Estas dietas existen, algunas más efectivas que otras, pero todas tienen en común una cierta limitación de los carbohidratos, particularmente aquellos que tienen un potencial de fermentación elevado o muchos almidones resistentes a la digestión.

Mucha de esta información es relativamente nueva y, es probable, que tu médico ni siquiera haya oído hablar de ellas. Sin embargo, si es de mente abierta, puedes discutir con él o ella la implementación de alguna de las variaciones mencionadas. Cuando digo nueva, no necesariamente es porque nunca alguien haya pensado en ellas o las haya probado, de hecho, algunas como la de los “carbohidratos específicos” fue desarrollada en los años 60 del siglo pasado, con información procedente de libros aun más viejos. Cuando digo reciente, es porque hasta recientemente se han empezado a hacer estudios enfocando la atención desde el punto de vista dietético y, específicamente, en lo relacionado con las bacterias y la fermetación de los carbohidratos en el tracto intestinal y porque algunas de las dietas mencionadas han sido desarrolladas recientemente, como la del FODMAP o la “fast tract”.

Obviamente, la información presentada acá solo tiene el ánimo de informar. Sin embargo, las opciones presentadas, me parecen muy interesantes y lógicas. Especialmente para personas que, tal vez por años, han estado sufriendo con este síndrome sin encontrar una solución, aun cuando hayan puesto en práctica las sugerencias que normalmente se recomiendan.


Bibliografía

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