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Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde

Hace un par de semanas, en la televisión inglesa presentaron un programa que me puso a pensar mucho. Se trataba del famoso ilusionista y mentalista inglés Derren Brown y su programa Apocalipsis. En este programa, sin él saber qué estaba pasando y que todo era ficción, tomaron a un joven de 20 años que, hasta entonces, estaba viviendo una vida completamente vacía y sin propósito, levantándose tarde, no manteniendo ningún trabajo por más de unas cuantas semanas, no mostrando interés ni consideración por nadie, incluyendo a sus padres y hermanos y solo viviendo para él y su propio placer personal. Sin metas hacía donde trabajar, sin un plan para el futuro. Y le jugaron un broma bien pesada pero que, a la larga, era para su beneficio personal.

¿Conoces quizá a alguien con esas características? ¿Tal vez bien intimamente, así, como quien dice, tú mismo o alguien muy cercano a ti?

Pues bien, a este joven, con el consentimiento de sus padres, le hicieron una intervención total en su vida. Hackearon su iPhone y su computadora para ver absolutamente todo lo que veía y leía y, al mismo tiempo, tener la capacidad de plantar noticias falsas en páginas reales que él visitaba (algo así como control total, al estilo de la novela 1984). Además, reclutaron a sus mejores amigos así como a un par de celebridades de la radio y la TV para que participaran también, con el propósito de pintarle un cuadro que fuera lo más realista posible.

Cuando todo estaba preparado, empezaron a crear un ambiente paranoico con noticias de un inminente impacto meteórico, en el sentido literal de la palabra, con la posibilidad real de destrucción de la Inglaterra como el la conocía, debido a la posibilidad de que los meteoritos estuvieran contaminados con virus extraterrestres. Sí, un poco exagerado, pero bien preparado, con modificaciones de sitios como el de la Nasa para darle peso a las noticias falsas. Luego, cuando él realmente creyó estas noticias y en la posibilidad real de este acontecimiento, lo invitaron, a través de su hermano a visitar un concierto que, en realidad solo fue una excusa para llevarlo a una vieja instalación militar donde habían preparado todo para enfrentarlo al fin de su mundo. ¡Y qué bien la jugada que le hicieron! Con efectos especiales al estilo Hollywood y más de 200 actores bien entrenados y maquillados, convirtieron el mundo al que daba completamente por sentado y al que no apreciaba lo más mínimo, en un apocalipsis zombie de primera categoría. Le halaron la alfombra de debajo de los pies.

Fue muy interesante observar sus reacciones y ver cómo le dolía haber tratado a su familia como si no valiesen nada y ahora haberla perdido y no haber tenido la oportunidad de hacer más cosas con ellos y “mostrar” el amor que realmente les sentía. Se dio cuenta que el dar cosas por sentado no es suficiente, es necesario más. Sintió que su vida había sido un desperdicio y deseó vehementemente una segunda oportunidad. ¿Cuántos de nosotros valoramos lo que tenemos “MIENTRAS LO TENEMOS”? ¿No sería excelente realmente disfrutar y apreciar las cosas que YA tenemos?

¿Cómo podemos desarrollar este aprecio? En el programa se mencionó un principio expresado por el filósofo romano Séneca el joven que mencionó que la manera de desarrollar aprecio por lo que tenemos, era imaginar perderlo. Y esa fue la premisa del programa. Mientras más real imaginamos o experimentamos la pérdida de algo, mayor será el aprecio que le tendremos, si realmente es de valor para nosotros. De allí la famosa expresión “nadie sabe lo que tiene, hasta que lo pierde”.

Otro aspecto interesante del programa fue ver cómo este cambió la perspectiva del jóven respecto a la vida. Cuando estamos cerca, o “creemos” estar cerca de perder la vida, tendemos a ver hacia el pasado y hacer un repaso, por llamarlo así, de cómo la hemos vivido. De hecho, algunos que han estado en situaciones de vida o muerte, alegan haber visto su vida pasar ante ellos como si fuese una película. La pregunta sin embargo es: Si ese momento llegara hoy ¿cómo te sentirías respecto a tu vida? ¿verías tu vida como un éxito, o como un fracaso? ¿desearías haber hecho más cosas, visitado más lugares, amado a más personas, haber mostrado más coraje y valentía, haber iniciado más proyectos, haber usado mejor tu tiempo? ¿sentirías que has vivido una vida congruente, que has llevado una vida donde tus principios y valores y tu conciencia estuvieron de acuerdo con las acciones que tomaste a diario? ¿o sentirías que has llevado una doble vida, dando una apariencia externa, cuando realmente eres otra persona internamente? ¿Estás contento con tus respuestas? ¡Excelente! Pero si no, agradece que todavía estás vivo y puedes tomar medidas para que te sientas satisfecho cuando ese día llegue, porque nos llegará a cada uno de nosotros, tarde o temprano, tenlo por seguro.

Una de las razones de la crisis de mediana edad es percatarse de repente que has vivido la mitad de tu vida y no has logrado lo que siempre has soñado. Tal vez por esperar el mejor momento, porque hay que criar a los hijos, porque no tienes el trabajo adecuado, porque no has encontrado a tu pareja soñada, porque lo vas a hacer cuando te jubiles ¿qué se yo? Hay tantas razones por las que no hacemos lo que “queremos”, sino lo que otras personas esperan de nosotros que cuando, de repente, nos damos cuenta que ya vamos cuesta abajo, entramos en un estado de pánico que tampoco nos ayuda en nada y, a veces, ya es demasiado tarde, porque estamos tan viejos, achacosos y enfermos, que aunque tal vez tenemos el tiempo, ya no tenemos las energías para nada.

Por eso ¿por qué no empezar desde ahora, como joven a meditar y apreciar lo que tenemos y desarrollar cualidades que nos ayuden a vivir la vida lo mejor posible? ¿Por qué no hacernos las preguntas “ahora” que de todos modos nos vamos a hacer cuando viejos y empezar a trabajar hoy para que ya tengamos las respuestas positivas desde jóvenes? ¿Por qué esperar a viejos para arrepentirnos de no haber intentado cosas, si podemos actuar ahora que somos jóvenes?

Como muchos dicen, uno solo se arrepiente de lo que nunca intentó. No dejes que eso te ocurra a ti.

Si tienes interés en ver el programa (en inglés), te dejo el enlace aquí.

About the Author mrbock

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